El Real Madrid empató 1-1 este jueves en su visita al Manchester City en la Champions League femenina, aunque el conjunto dirigido por Pau Quesada terminó el encuentro con una fuerte sensación de injusticia. La principal polémica llegó en los últimos minutos, cuando la colegiada italiana Silvia Gasparotti anuló un gol de Silvia Cristóbal que podía haber dado la victoria al equipo madridista.
La acción tuvo lugar en el minuto 89. Cristóbal conectó un potente disparo que terminó dentro de la portería defendida por Yamashita, pero la árbitra había señalado una infracción instantes antes. Gasparotti consideró que la futbolista del Real Madrid estaba interfiriendo en la jugada y dificultando la acción de Beth Mead.
El gol de Silvia Cristóbal queda invalidado en el minuto 89
La decisión provocó numerosas protestas entre las jugadoras y el cuerpo técnico del Real Madrid. Pau Quesada, Athenea del Castillo y la propia Silvia Cristóbal mostraron su sorpresa al comprobar que el tanto no subía al marcador.
El entrenador madridista criticó especialmente que la árbitra detuviera la jugada antes de que pudiera intervenir el VAR. Según explicó, habría sido preferible dejar finalizar la acción y revisar posteriormente cualquier posible infracción mediante el sistema de vídeo.
Quesada manifestó su enfado tras el encuentro y aseguró que nunca había vivido una situación similar. El técnico insistió en que, en este tipo de acciones, la jugada debería continuar para permitir una revisión posterior.
Pau Quesada reclama más margen para la intervención del VAR
El entrenador del Real Madrid señaló que tanto el equipo como el cuerpo técnico reaccionaron con mucha tensión debido a la importancia de la jugada. A su juicio, este tipo de decisiones deben analizarse con especial atención en una competición como la Champions League femenina.
Quesada también defendió la necesidad de seguir mejorando los procedimientos arbitrales y de utilizar todas las herramientas disponibles para reducir este tipo de situaciones. El técnico considera que permitir que la acción termine antes de señalar la infracción habría ofrecido la posibilidad de comprobar la jugada mediante el VAR.
Finalmente, el Real Madrid tuvo que conformarse con un empate 1-1 ante el Manchester City, en un partido marcado por la controvertida decisión arbitral de los últimos minutos.



















