El Sevilla terminó muy molesto después de perder 4-1 ante el Real Madrid en el Bernabéu. Las principales protestas se centraron en una acción de Arda Güler sobre Peque que el conjunto andaluz consideró merecedora de tarjeta roja.
Luis García Plaza, Kike Salas y Juan Iglesias cuestionaron la decisión arbitral, mientras que el propio club publicó varios mensajes en redes sociales para mostrar su desacuerdo con algunas acciones del encuentro.
La acción entre Güler y Peque concentra las protestas
El Sevilla reclamó una expulsión de Güler por un golpe sobre Peque antes del primer gol del futbolista turco.
La jugada no terminó con tarjeta para el madridista y el árbitro tampoco acudió al monitor. El club andaluz criticó además que Huijsen y Peque sí fueran amonestados posteriormente.
El exárbitro Pablo González Fuertes también consideró que existió una acción violenta suficiente para mostrar la roja. Su valoración fue diferente en otra jugada protestada por el Sevilla, un posible agarrón de Konaté sobre Robbie Ure antes del 2-0, ya que señaló que no había una imagen concluyente.
Kike Salas y García Plaza cuestionan la decisión del VAR
Kike Salas ya mostró su malestar durante el descanso. El defensa explicó que Peque le había asegurado haber recibido un codazo y lamentó que la jugada no fuera revisada.
Tras el encuentro, García Plaza fue todavía más crítico. El entrenador afirmó que el Sevilla debería haber jugado en superioridad numérica desde el minuto 25 y aseguró que esa decisión condicionó el desarrollo del partido.
Aunque reconoció que el Real Madrid mereció la victoria en igualdad de condiciones, insistió en que el escenario habría sido distinto con una expulsión.
García Plaza responsabiliza especialmente al VAR
El técnico sevillista dirigió buena parte de sus críticas hacia Cuadra Fernández, encargado del VAR.
A su juicio, la acción era suficientemente clara como para recomendar una revisión en el monitor. García Plaza señaló que el árbitro principal podía no haber visto correctamente la jugada, pero consideró que desde la sala de vídeo sí debía haberse intervenido.
El Sevilla también utilizó sus redes sociales para mostrar su descontento con la realización televisiva y con las imágenes ofrecidas de varias acciones discutidas durante el encuentro.


















