José Mourinho volvió a comparecer ante los medios como entrenador del Real Madrid y lo hizo dejando numerosos mensajes sobre el presente y el futuro inmediato del equipo. El técnico portugués respondió a 20 preguntas durante una rueda de prensa de 42 minutos, la primera oficial desde que inició su segunda etapa al frente del conjunto blanco. Trece años después de su anterior ciclo y con contrato hasta 2029, Mourinho mostró un tono más calmado, aunque mantuvo la exigencia que siempre ha caracterizado su discurso.
El entrenador insistió especialmente en la responsabilidad que supone vestir la camiseta madridista, la necesidad de recuperar determinados valores competitivos y la importancia de que cada futbolista acepte las decisiones deportivas. Su regreso oficial al campeonato llegará ante el Espanyol, después de una pretemporada en la que ha intentado construir un equipo intenso, organizado y dispuesto a evolucionar durante el curso.
Mourinho analiza el estreno frente al Espanyol
El portugués destacó que espera un rival preparado y con las ideas claras. Considera que la continuidad del entrenador del Espanyol facilita que el conjunto tenga mecanismos bien desarrollados y recordó las buenas sensaciones que dejó en su primer encuentro del campeonato.
Según Mourinho, el rival juega con ambición y llega al partido con confianza después de sumar tres puntos en la primera jornada. El técnico madridista aseguró que su plantilla conoce las dificultades que puede encontrarse y está preparada para competir desde el inicio.
Respecto a su estado personal antes del primer compromiso oficial de la temporada, explicó que afronta el encuentro con tranquilidad. Para Mourinho se trata de una nueva campaña y de otro partido dentro de una carrera muy extensa, aunque reconoció que la preparación del grupo no ha sido sencilla.
Los jugadores comenzaron el trabajo en momentos diferentes. Algunos acumulan 36 entrenamientos y cinco partidos, mientras que otros tienen bastante menos carga. Esa situación obligó al cuerpo técnico a organizar planes individualizados e incluso sesiones en las que un futbolista trabajaba acompañado por numerosos miembros del staff.
Pese a esas diferencias físicas, Mourinho se mostró satisfecho con el punto en el que se encuentra la plantilla. Admitió que una semana adicional habría resultado útil para ajustar determinados aspectos, aunque también dejó claro que tanto jugadores como técnicos ya están cansados de disputar amistosos y quieren comenzar la competición oficial.
Endrick será baja y Tchouaméni avanza en su recuperación
El entrenador también repasó la situación de los futbolistas que arrastran problemas físicos. Las lesiones que proceden de la temporada anterior requieren todavía tiempo, por lo que Mourinho no espera recuperaciones inmediatas.
Endrick será el único jugador descartado específicamente para el próximo encuentro debido a una pequeña molestia muscular. En cambio, Tchouaméni ha evolucionado favorablemente y ya trabaja junto al resto del grupo.
El centrocampista deberá completar las sesiones de los próximos días para acelerar su puesta a punto. Mourinho confía en que la continuidad en los entrenamientos permita al francés recuperar cuanto antes su mejor condición.
La presión se transforma en adrenalina antes del debut
Mourinho rechazó definir sus sensaciones como presión. Prefiere hablar de adrenalina y considera que esa energía es positiva y necesaria antes de competir. Incluso señaló que el día en el que deje de sentirla probablemente significará que algo ha cambiado.
El portugués explicó que llega al estreno con confianza por el trabajo realizado durante las últimas semanas. También destacó la ambición, la mentalidad y la pasión que observa diariamente entre sus futbolistas.
La intención es viajar convencidos de que pueden regresar con los tres puntos. Mourinho quiere que esa seguridad se construya a partir del trabajo y del compromiso colectivo, no únicamente de la historia o del nombre del club.
El mensaje de Diomande refleja el espíritu que quiere Mourinho
El entrenador fue preguntado por unas palabras de Diomande y explicó que no deben interpretarse literalmente. Mourinho reconoció, sin embargo, que comparte el fondo del mensaje y afirmó que está dispuesto a entregarse por completo a su grupo y al Real Madrid.
A su juicio, la referencia personal del jugador representa en realidad la identificación con todo el equipo de trabajo y con el club. Las declaraciones pueden resultar sencillas, pero Mourinho considera que la actitud descrita por Diomande coincide con lo que está viendo diariamente.
El técnico percibe un vestuario comprometido, unido y con ganas de hacer las cosas correctamente. No pretende presentar al grupo como perfecto porque sabe que durante una temporada aparecerán problemas, pero entiende que existe una base colectiva sólida para afrontarlos.
El portugués decidió empezar desde cero dentro del vestuario
Mourinho admitió que llegó a Madrid con bastante información sobre lo ocurrido durante la temporada anterior. Contaba con contactos y había recibido numerosos detalles sobre la situación interna del equipo, pero prefirió no construir su gestión sobre esos antecedentes.
Desde la llegada de Tchouaméni comenzó a observar directamente el comportamiento del grupo. El técnico señaló que tanto el francés como Federico Valverde le demostraron rápidamente que no era necesario intervenir para resolver conflictos ni reconstruir relaciones.
La sensación que encontró fue de normalidad y tranquilidad. Para Mourinho, el funcionamiento cotidiano del vestuario no reflejaba la necesidad de recuperar una paz perdida. Por ese motivo decidió trabajar sobre el presente y no sobre situaciones anteriores.
Vinicius quiere continuar y Mourinho confía en su ambición

La situación contractual de Vinicius tampoco sorprendió demasiado al entrenador. Mourinho explicó que su principal duda al llegar era saber si el brasileño realmente quería continuar en el Real Madrid.
Cuando recibió una respuesta positiva quedó tranquilo. No quiso entrar en debates sobre si Vinicius está entre los tres mejores jugadores del mundo, aunque sostuvo que los grandes futbolistas deben formar parte de un club como el Madrid.
También aseguró que ve al brasileño con ganas de ganar y totalmente consciente de lo que espera de él. Mourinho percibe a Vinicius cómodo con la preparación de los encuentros y satisfecho con la manera en la que está trabajando el equipo.
Antes incluso de firmar su contrato, sus conversaciones ya giraban alrededor de una misma idea: mejorar, volver a ganar y recuperar las mejores sensaciones. Según el entrenador, esa continúa siendo la base de la relación entre ambos.
Los títulos seguirán determinando el éxito del Real Madrid
Mourinho reconoció que una temporada puede evaluarse desde diferentes perspectivas. Un club puede mejorar su estructura, desarrollar jugadores o preparar proyectos pensando en los próximos diez años, pero considera que al final existe un criterio especialmente difícil de ignorar: los resultados.
El Real Madrid afrontará cuatro competiciones, aunque Mourinho bromeó señalando que podrían considerarse tres grandes torneos y otro de menor dimensión. En cualquier caso, su valoración final dependerá de los trofeos conseguidos.
Para el portugués, terminar una campaña completa del Real Madrid sin ningún título no puede considerarse un resultado satisfactorio. La exigencia deportiva forma parte de la identidad de la institución y pretende trasladar esa mentalidad al vestuario.
La cantera tendrá oportunidades durante toda la temporada
Mourinho confirmó que Rivas, Cestero y Ciria estarán en el banquillo durante el próximo compromiso. La presencia de jóvenes de La Fábrica también está relacionada con una plantilla que el técnico no quiere ampliar en exceso.
Militão, Rodrygo y Ferland Mendy estarán fuera durante un periodo prolongado, lo que abre espacios dentro de las convocatorias. Mourinho explicó que prefiere trabajar con alrededor de 20 o 21 jugadores del primer equipo y que, como máximo, quiere disponer habitualmente de 22.
Los futbolistas de la cantera pueden ocupar esas plazas y varios de ellos están dejando buenas impresiones en los entrenamientos. El entrenador aclaró que los elegidos irán cambiando durante la temporada y que no pretende cerrar la puerta a otros jóvenes.
Su objetivo es que los jugadores de las categorías inferiores entiendan que existe una posibilidad real de acercarse al primer equipo. Esta semana será el turno de tres futbolistas, pero Mourinho espera ofrecer oportunidades a muchos más a medida que avance el calendario.
Mourinho observa a los capitanes antes de los momentos complicados
El técnico aseguró estar satisfecho con los capitanes, aunque considera que ambas partes todavía están atravesando una etapa de conocimiento mutuo. Mourinho no quiere explicar constantemente cómo es o cómo trabaja. Prefiere que los futbolistas lo descubran observando sus métodos y decisiones.
Cada mañana el cuerpo técnico celebra una reunión a las ocho. Varios integrantes del staff ya estaban en el club durante temporadas anteriores y, según Mourinho, ellos mismos perciben ahora una dinámica diferente y una mayor empatía dentro del grupo.
Los capitanes todavía no han tenido que ejercer plenamente su liderazgo en una situación realmente difícil. Ese momento llegará inevitablemente durante la temporada y será entonces cuando Mourinho pueda evaluar con mayor claridad su respuesta.
Por ahora existe una buena cooperación. El técnico considera además que el propio vestuario está ayudando a que los capitanes puedan atravesar este periodo inicial con tranquilidad mientras conocen mejor las nuevas exigencias.
El compromiso será una condición que Mourinho no piensa negociar
Al hablar sobre lo que necesita el Real Madrid, Mourinho señaló como prioridad convertirse en un verdadero equipo. También dejó claro que existen cuestiones que no estarán sujetas a negociación, y el compromiso durante cada minuto de cada partido ocupa el primer lugar.
El entrenador sabe que aparecerán momentos de frustración. Pueden surgir después de una derrota, por una mala actuación individual o simplemente porque un futbolista no recibe los minutos que esperaba.
El primer ejemplo llegará con la alineación inicial. Once jugadores comenzarán el partido, mientras que otros deberán aceptar el banquillo. Mourinho entiende que esa primera decisión provocará satisfacción en unos y decepción en otros.
Su intención es ayudar a los jugadores a manejar esas emociones tanto individualmente como dentro del grupo. Sin embargo, recordó que ningún entrenador puede comenzar un encuentro con 15 futbolistas sobre el terreno de juego.
Mourinho espera que elegir el once sea complicado durante toda la temporada. Si un jugador permite que la frustración reduzca su rendimiento, la decisión para el entrenador será mucho más sencilla. Precisamente eso es lo que quiere evitar.
El técnico prefiere tener dificultades para seleccionar porque significaría que varios futbolistas están ofreciendo un nivel suficiente para jugar. Considera que gestionar correctamente estas situaciones será fundamental para llegar al final de la temporada con posibilidades de celebrar títulos.
Cambios limitados en el staff y la llegada de Khedira
Mourinho explicó que intenta modificar lo menos posible la estructura cuando llega a un nuevo club. No le resulta agradable comunicar a un profesional que debe marcharse y, por ese motivo, trata de aprovechar buena parte del personal que ya estaba trabajando.
Al mismo tiempo, suele incorporar algunas personas de confianza que le ayudan a establecer su cultura de trabajo. Como ejemplo, mencionó el departamento de análisis, donde permanecen siete profesionales y únicamente ha añadido uno de su equipo.
También destacó la evolución de quienes ya formaban parte del Real Madrid y su capacidad para adaptarse a los nuevos métodos. Dentro de ese proceso aparece Sami Khedira, una figura que Mourinho quería incorporar por su conocimiento del club y por el perfil que buscaba.
El portugués explicó que suele intentar contar con alguna persona vinculada a la institución. Valoró antiguos jugadores de su etapa y perfiles que ya habían dejado el fútbol profesional. Entre ellos recordó que Xabi Alonso y Arbeloa siguieron el camino de los banquillos, mientras que Granero desarrolló su actividad empresarial.
Khedira respondió inmediatamente cuando Mourinho planteó la posibilidad de regresar. El técnico considera que el alemán está evolucionando rápidamente en su nueva función dentro del trabajo de campo.
También habló de algunas decisiones más difíciles relacionadas con el anterior cuerpo técnico. Reconoció que los cambios que afectaron a Llopis y Nuno no fueron fáciles, pero explicó que quería incorporar a profesionales con los que ya había trabajado. En cambio, considera que Pintus y Silva pueden complementarse correctamente dentro de la nueva estructura.
Rodri habría sido un refuerzo adicional, pero Mourinho confía en su centro del campo
Sobre la posibilidad de incorporar a Rodri, Mourinho negó que el equipo tenga una carencia importante en esa posición. Admitió que el internacional español habría sido un complemento de enorme nivel por su calidad y experiencia.
Sin embargo, el entrenador recordó que cuenta con futbolistas capaces de ocupar distintas posiciones en la medular. Citó a Tchouaméni, Valverde, Bernardo y Arda entre las alternativas disponibles.
Con esas opciones considera que el Real Madrid dispone de recursos suficientes para afrontar la temporada y adaptarse a diferentes situaciones tácticas sin depender de una única incorporación.
No existe un once intocable para toda la temporada
Mourinho terminó hablando sobre su primera alineación oficial y respondió con humor ante la curiosidad de los periodistas. Aseguró que los jugadores ya conocen quiénes comenzarán el encuentro y bromeó con que pronto se descubrirá qué medios tienen mejores contactos.
El técnico explicó que no pretende esconder sus decisiones dentro del vestuario. Al mismo tiempo, rechazó la idea de mantener un once ideal permanente durante toda la campaña.
Quiere que exista competencia por cada posición y que la puerta continúe abierta para quienes demuestren estar preparados. El elevado número de partidos obligará además a realizar modificaciones frecuentes.
Habrá etapas con tres encuentros en pocos días antes de los parones internacionales, por lo que la profundidad de la plantilla será importante. Mourinho considera que todos deberán estar preparados para participar.
En el plano táctico, aseguró que el equipo ya sabe cómo quiere presionar, cómo debe mantenerse compacto y qué mecanismos utilizar frente a rivales capaces de modificar su sistema durante los partidos. El siguiente paso será trasladar todo ese trabajo al terreno de juego cuando comiencen los compromisos oficiales.



















